Mostrando entradas con la etiqueta Panorama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Panorama. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de agosto de 2015

A la guerra pero juntos

Nueva Zelanda es rugby. Rugby son los All Blacks. Y los All Blacks son el Haka. Pero detrás de esa pasión y esos alaridos hay algo mucho más fuerte: la muestra viva de una fusión cultural extraordinaria

Los bares repletos y la multitud alborotada frente a las pantallas gigantes, siempre con una cerveza en la mano, son una señal de que los guerreros de camiseta negra están en la cancha. El transporte público gratuito para llegar al escenario donde juegan los All Blacks asegura que los turistas lo tengan como una actividad obligatoria. Las ciudades anfitrionas se revolucionan y los espectadores revientan los estadios.
El momento más emocionante de la noche se vive antes de comenzar el partido, cuando se ejecuta la obra que todos los espectadores quieren presenciar. El público forma parte de una especie de ritual cuando los guerreros neozelandeses se acercan a la mitad de la cancha. Un silencio aturde en el coloso y el capitán dirige a sus soldados, que se encorvan y golpean los muslos y el pecho, al ritmo de esta danza de guerra tribal que cantan a gritos. Los flashes de las cámaras se multiplican en las tribunas mientras los jugadores entran en trance al entonar el “¡Ka mate! ¡Ka mate! ¡Ka Ora! ¡Ka Ora!”.
La danza maorí Haka es reconocida a lo largo y ancho del mundo por ser un ícono de los All Blacks, equipo nacional de rugby de Nueva Zelanda. Creada en 1810 por el jefe de la tribu Ngati Toa, el Ka Mate es una demostración de orgullo, fuerza y unidad. Utilizada por los guerreros maoríes cuando se enfrentaban al enemigo, con el fin de intimidarlos, hoy recorre el planeta a través de la selección número uno del International Rugby Board. Este deporte es como una religión en Nueva Zelanda, por todo lo que implica esta selección y también por ser la principal herramienta de marketing del país.
Una pista de la identidad nacional

El conquistador elimina a los nativos, cambia los nombres de sus ciudades, redistribuye sus tierras, establece una nueva imagen nacional, pone fecha de “descubrimiento” y borra el pasado. Esa es la regla de las conquistas del mundo. Y Nueva Zelanda es la excepción que la confirma.
El himno de Nueva Zelanda se canta en dos idiomas. El Haka atraviesa los estratos sociales y los colores de piel. La sociedad es una sola cuando la ovalada se pone a picar. Pero no se trata de un paréntesis en la realidad del país, sino otra prueba de su gran inclusión social.
Google Maps parece hackeado. Hacer zoom en Nueva Zelanda resulta confuso. El país de bandera azul con estrellas rojas, como la de Gran Bretaña y de Australia, tiene ciudades con nombres que no pueden ser en inglés. Whangarei, Tauranga y Whakatane no deberían convivir con Christchurch, Wellington o Queenstown, pero parece que sí. El mapa del país más aislado del mundo transmite su historia y su cultura ni bien se bosqueja un viaje por sus tierras; es la prueba visible de una armonía social casi perfecta.
Esta doble influencia también se aprecia al aterrizar: las azafatas de la aerolínea entregan los formularios migratorios y, además de en inglés, están escritos en idioma maorí. A continuación, por todos lados se escucha Haere Mai, que significa bienvenido en la (otra) lengua oficial de Nueva Zelanda.
Sus islas son resultado de la fusión de una cultura predominantemente británica y el legado de las tradiciones indígenas ancestrales de la región. Olvidados durante un siglo, los maoríes recuperaron ciertos derechos en las últimas cinco décadas y en la actualidad se encuentran incorporados a la sociedad de forma plena.
Un hombre alto, robusto de piel color café con leche, pelo oscuro y labios carnosos, atiende la biblioteca pública del centro de Auckland, la ciudad más grande del país. Si el hecho de tener tatuajes fuera un obstáculo para acceder a un puesto laboral en Nueva Zelanda, el número de desocupados sería récord mundial. Pero en el país no importa la cantidad ni la ubicación; el bibliotecario tiene muchos y sobresalen los del mentón y las mejillas.
Aotearoa, que significa “tierra de las grandes nubes blancas” en maorí y es la denominación indígena de Nueva Zelanda, tiene pobladores nativos de 56 tribus distintas entre sus 4,5 millones de habitantes. Si bien el censo de 2013 determinó que los maoríes representan el 15% del total de neozelandeses, la influencia de estos aborígenes es mucho mayor. La minoría más grande del lugar tuvo un papel protagónico en la historia, juega un rol clave en el presente y constituye un pilar de la identidad del país.
Un hueso duro de roer

Maorí quiere decir “originario del lugar” y su significado no es en vano; la fuerza con la que estos indígenas defendieron su tierra contra los pakeha (aquel que viene de fuera del lugar) es llamativa. Tanta tradición y fuerza física llevaron a que los maoríes intentaran resistir la llegada de la Marina Real Británica con toda su potencia. Y el lado invasor lo sintió. Además de pelear y afectar al adversario con bajas considerables, intentaban negociar acuerdos para finalizar la batalla. La colonización europea no fue sencilla y esa es la principal razón por la que hoy conviven ambas civilizaciones, a diferencia de las demás tribus indígenas de la región, como las del territorio australiano, que son minorías completamente marginales y sus condiciones están lejos de cambiar.
La llave de la actual convivencia entre el pueblo indígena maorí y la población de origen europea fue el Tratado de Waitangi, firmado en 1840, en el que representantes de la reina Victoria y 500 jefes nativos acordaron la paz. El documento fundacional establecía que los británicos tendrían cierta autoridad sobre el territorio y si bien se hablaba de convivencia, los intereses europeos y los del pueblo local provocaron choques constantes. Se estima que entre la represión y las guerras de las primeras cinco décadas, los maoríes perdieron a la mitad de sus integrantes.
Las condiciones en las que se alcanzó el tratado fueron muy polémicas. Durante décadas, a raíz de que los indígenas firmaron algo que no sabían leer y que no significaba lo que les tradujeron, el pueblo maorí se ubicó en una posición poco privilegiada: perdió sus tierras y se empobreció de forma notoria. Sin embargo, a mediados del siglo XX la situación empezó a cambiar.
La creación del Ministerio de Asuntos Maoríes en 1947 tuvo como objetivo la corrección de las injusticias históricas que sufrieron los maoríes y buscó integrar esta población al sistema de salud y de educación, para poder acortar la brecha socioeconómica. En los años de 1960, además, el cambio en materia de integración y reconocimiento de la cultura maorí pasó de las declaraciones a los hechos y hubo modificaciones sustantivas en el desarrollo político, económico y social de esta minoría neozelandesa.
El tribunal de Waitangi, creado en 1975, escuchó las protestas de las tribus maoríes con respecto a sus tierras ancestrales, lo que dio comienzo a un proceso revitalizador de la cultura e idioma maoríes que tuvo como punto de inflexión la Ley de la Lengua Maorí (1987), que la establece como idioma oficial junto al inglés. En la actualidad, existen planes de inserción y apoyo a iniciativas productivas, principalmente en el turismo y la actividad forestal. El gobierno entendió que lo bueno para los maoríes era bueno para Nueva Zelanda.
Tradiciones vivas

Una ciudad de la isla norte de Nueva Zelanda llamada Rotorua es la sede principal de la cultura maorí en estado vivo. Este poblado de 60 mil habitantes (mayoritariamente maoríes) emana una vibra especial y contagia una mística ancestral. No es extraño caminar por sus calles y ver erupciones de agua y vapor como si salieran de la boca de un volcán. Un aroma particular a azufre (bastante feo) inunda la zona y abundan las piscinas de lodo, baños de aguas termales y los centros de reunión típicos de la tribu: todos decorados con muñecos de ojos bien abiertos y lengua afuera (gesto de guerra utilizado para intimidar al enemigo).
Rotorua es considerada el centro de la cultura turística maorí y un tour por el pueblo indígena muestra la diversidad de sus tradiciones. Al llegar, los guías saludan a los extranjeros con el hongi, el equivalente a estrechar las manos en el mundo occidental pero con una mayor cercanía corporal. Las personas se ponen cara a cara, nariz con nariz, para mostrar afecto, amor y proximidad; la tradición dice que así, respirando juntos, se consigue el ha (aliento de vida), y se establece un nexo de unión. El tradicional saludo maorí es una costumbre conocida en el mundo y las fotografías del rey de España junto a un indígena kiwi (otra forma de denominar a los nativos de Nueva Zelanda, porque así se llama su ave nacional) estuvieron presentes en las portadas de los principales diarios europeos.
El paseo continúa y es hora de ver el hangi, comida cocinada en un horno de tierra. Se trata de un método antiguo de cocción maorí, que implica cocinar alimentos en pozos calientes, resultado de los vapores que ascienden desde el suelo. Así se suelen preparar los platos de cerdo, pollo y papas que los maoríes comen con tanta frecuencia. La principal virtud de este método es que la comida nunca se pasa de cocción: si un alimento necesita tres horas y lo dejan dos días, al sacarlo sigue en el punto exacto para servir.
El recorrido también incluye la visita a los marae, una especie de templo y sala de reunión para los maoríes. En estos predios, pertenecientes a una determinada tribu, se establece una comunidad que, si bien no vive permanentemente allí, suele quedarse a dormir en ocasiones especiales. La sala más sagrada es el wharenui, la cual arquitectónicamente representa un cuerpo humano y está llena de tallados que referencian al pasado de la tribu. El arte maorí además es un tesoro que evidencia sus habilidades técnicas.
Durante el día, también hay muestras de baile y momentos para comprar suvenires pero resulta inevitable que surja el tema de los tatuajes, muestra pictórica móvil de la herencia y cultura de estos aborígenes. En el pasado significaban la historia de cada persona pero en la actualidad están extendidos y los diseños maoríes, en su mayoría de forma espiral, también se utilizan por motivos estéticos. El moko era el tatuaje facial con el cual el maorí se distinguía y referenciaba a su clan; los hombres maoríes se realizaban tatuajes en la cara, los muslos y las nalgas, mientras que las mujeres los llevaban en los labios y debajo de la boca hasta el mentón.
Nueva Zelanda se cuestiona el pasado y busca consolidar una identidad propia, que se palpa en cada rincón del país. El legado maorí y sus costumbres son parte de esta nación y cada día son más reconocidos.

En la actualidad los maoríes mantienen sus reuniones a nivel de tribu para discutir sus principales preocupaciones. Además tienen presencia en el Parlamento de Nueva Zelanda. La voz política fue clave para regenerar su riqueza económica y bienestar social. Hoy en día, el Partido Maorí forma parte de la coalición de gobierno encabezada por el Partido Nacional, lo cual permite que las comunidades influyan en las políticas del país.
Un pabellón en cuestión

La cultura neozelandesa sobrepasa el legado británico. La mezcla de tradiciones tiene como resultado una identidad propia e incluso un deseo de mostrar las diferencias con el pasado colonial. Tal es así, que el primer ministro kiwi, John Key, realizará una consulta popular para cambiar la bandera del país.
El actual pabellón es azul y tiene en su esquina superior izquierda la Unión Jack (combinación de los símbolos de los santos patrones y actual bandera del Reino Unido) y a la derecha la Cruz del Sur (estrellas rojas con bordes blancos). Si bien la bandera de Australia (el hermano mayor) difiere por la cantidad y tipo de estrellas, la confusión es frecuente y representa una de las principales críticas que llevaron a esta votación.
El primer referéndum tendrá lugar a fines de 2015 y decidirá entre tres o cuatro diseños de bandera, que serán elegidos por un panel de expertos integrado por legisladores de todos los partidos. El primer ministro ya se manifestó a favor de la enseña negra con una hoja de helecho de color plata, presente en varios símbolos nacionales pero mundialmente conocida por ser el emblema de los All Blacks.
La extraña promesa electoral de Key, quien argumenta que Nueva Zelanda ya no está dominada por el Reino Unido, se completaría con una segunda consulta en abril de 2016, cuando se decida a nivel popular por la propuesta nueva o la actual. Más allá de lo que pueda ocurrir (las encuestas se muestran muy volátiles), el hecho es significativo por sí mismo.

Nueva Zelanda se cuestiona el pasado y busca consolidar una identidad propia, que se palpa en cada rincón del país. El legado maorí y sus costumbres son parte de esta nación y cada día son más reconocidos. Ambas tradiciones, la británica y la aborigen, conservan sus raíces pero se han mezclado de tal manera que hoy conforman una nueva raza. Las tribus indígenas han visto su papel limitado a ser quienes habitan las tierras por primera vez y las explotan hasta que llega una fuerza superior que los extermina o diezma al punto de dejarlos imposibilitados de luchar. Los relegan a su condición de minoría que se queja. Las reacciones ante estas protestas varían en cada caso pero casi siempre se limitan a subsidios económicos con los que el gobierno “lava” sus culpas colonizadoras. No son muchos los casos en los que las tribus indígenas tienen una importancia cultural relevante. Pero los hay y les hacen bien a los países que pasan ese límite. Nueva Zelanda es una prueba de ello.

martes, 8 de abril de 2014

Multimillonario gana la presidencia en Eslovaquia

El novato sin afiliación política Andres Kiska obtuvo un 58% de los votos en segunda vuelta de las presidenciales. A pesar de ser una función principalmente honorífica, su victoria evita la concentración de poder en manos de los socialdemócratas. La llegada de un outsider a la jefatura de Estado da muestra de un fenómeno que se repite en el continente europeo.
---
Andres Kiska, ingeniero eléctrico de 51 años, fue directivo de grandes empresas financieras hasta el 2005 que entró en la política. Un año después fundó una organización sin fines de lucro para apoyar a familias sin recursos, apuntando al sistema social y la asistencia sanitaria. Como político, su campaña se basó en un discurso agresivo contra la corrupción y el sistema judicial, apuntando a una nueva forma de hacer política. Su slogan fue “humanizar Eslovaqua”. Kiska, que será el primer presidente de esta nación de cinco millones de habitantes sin pasado comunista, logró atraer a gran parte del electorado de centro derecha.

En la primera ronda Kiska se ubicó en el segundo lugar tras lograr el 23% de las preferencias, cuatro puntos por detrás del socialdemócrata Robert Fico. Los otros dos candidatos que más votos obtuvieron fueron el conservador Radoslav Prochazka (21%), legislador independiente y Milan Knazko (12%), figura de la Revolución Terciopelo que terminó con el comunismo en 1989. Estos dos últimos candidatos que quedaron eliminados brindaron su apoyo a Kiska para el balotaje. El objetivo de estos era evitar que el partido Smer de Robert Fico lograra el control total del parlamento (que ya lo tiene) y la presidencia.

Contrapeso para los socialdemócratas

El derrotado en segunda vuelta fue Robert Fico, quien obtuvo un 40% de los votos. Primer Ministro desde 2012, fue quien llevó al país a la zona euro en su anterior mandato (2006-2010). Este pro europeo de 49 años sufre el desgaste y descontento lógico de una política  con disciplina presupuestaria. Fico es el político más popular e influyente de los últimos años en Eslovaquia. Su partido (Smer) es la agrupación más votada en las tres elecciones legislativas anteriores. Actualmente controla el Congreso con mayoría (84/150 escaños). Históricamente Fico se posicionó como una alternativa de los gobiernos de corte liberal que gobernaron desde 1998 a 2006, administraciones de centro derecha con líderes actualmente desacreditados por casos de corrupción.


Kiska asumirá el 15 de junio cuando finalice el segundo mandato del izquierdista Ivan Gasparovic. Su principal función será el nombramiento de cargos en la fiscalía y el sector judicial, así como ser un contrapeso al Parlamento en manos de los socialdemócratas. También su victoria supone un alto en la política tradicional de este país soberano desde 1992. Eslovaquia tuvo un fuerte desarrollo industrial en el último tiempo fruto de la fuerte presencia de empresas extranjeras que se instalaron luego de la desregulación del mercado de trabajo. Sin embargo el combate a la corrupción aparece como el desafío más grande para este pequeño país. 

martes, 18 de marzo de 2014

Angola y el controversial progreso de África

Durante décadas los países de África tuvieron una historia y problemas en común. 55 naciones y alrededor de 150 millones de habitantes presos del hambre, la guerra y los conflictos fronterizos. Hoy el panorama es distinto, los desafíos pasan por la democratización y un crecimiento económico que permita dejar atrás un pasado oscuro. Sin embargo África no es homogénea y los niveles de avance son muy dispares. Angola es uno ejemplo para conocer los retos actuales del continente.
---
Luanda, capital de Angola, es considerada como una de las ciudades africanas con una experiencia urbanística revolucionaria. Con el objetivo de convertirse en una especie de Dubai, según el deseo del presidente Eduardo Dos Santos, esta urbe ha ido cambiando rápidamente con una reconstrucción a toda velocidad. Autopistas, hoteles, autos lujosos y escenarios deportivos de primer nivel contrastan con un déficit de vivienda para la mayoría de la población. Esa es la foto de Angola: una mayoría se beneficia de las riquezas que provienen del subsuelo mientras la corrupción, la mortalidad infantil y el hambre campea como si nada.  

Angola es uno de los países más ricos en recursos del continente africano. El petróleo junto a la extracción de diamantes le permitió al país un gran crecimiento desde 2002, con un aumento de 11% de media anual y pronósticos de 7% hasta el 2016. Miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) desde 2007, fue el segundo mayor productor tres años después y actualmente concentra alrededor del 90% de sus exportaciones en el oro negro. El despegue económico le permite atraer inversiones internacionales e incluso miles de inmigrantes, tanto de países vecinos como de la ex colonia, Portugal. Estos últimos cubren los vacíos en recursos humanos calificados, ingenieros, médicos, entre otros.

Hoy en día Angola tiene la posibilidad de elegir con qué países negocia, algo que no ocurría en la época colonialista. En este sentido China se presenta como socio estratégico, siendo el segundo comprador del petróleo angoleño. Las empresas de este país asiático son clave en las miles de obras de infraestructura, que abarcan carreteras, viviendas y edificios gubernamentales. El Banco Mundial utiliza el término “modelo Angola” para definir el intercambio de infraestructuras por petróleo. Las conexiones entre China y Angola datan de los acuerdos de 2004, con la participación clave del Exxim Bank y Sonangol, la empresa petrolera del país africano. Sin embargo los beneficios de estos intercambios claramente quedan en manos de las élites de este régimen autocrático.  

El déficit democrático en Angola

El crecimiento de la industria petrolera contrasta con los escasos avances en otras áreas. Angola, tercera economía del África Subsahariana, sufre la falta de manufactureras locales y ofertas de servicios, que claramente encarecen al país. Si bien el mercado sustituyó a la planificación socialista, la carencia de infraestructuras es uno de los tantos desafíos del gobierno de Dos Santos. Además de lo que suponen los retos económicos, Angola tiene un gran debe democrático. Para las elecciones que ganó el actual presidente en 2010, el oficialismo se benefició del monopolio de los medios de comunicación, la maquinaria electoral y la cantidad de partidos pequeños que se presentaron a los comicios.

Aunque estemos lejos de la democracia y Dos Santos modifique la Constitución a su favor, Angola logró una estabilidad política atractiva, fruto de la reconciliación nacional. Luego de la guerra colonial (1961-1975), en la cual el país obtuvo la independencia formal y dio fin a la dominación portuguesa, las facciones que lucharon por el poder iniciaron una guerra civil que finalizó recién en abril de 2002, siendo ésta la más duradera del continente. El conflicto dejó un daño económico y social muy grande. La tregua entre el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA) de Dos Santos y la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA) se dio tras la muerte de Jonás Savimbi, líder de esta última mencionada.     

Angola como ejemplo de los desafíos continentales

Angola superó dos de los problemas endémicos de África, la guerra y las disputas territoriales pero los desafíos siguen siendo grandes. El despegue económico y el crecimiento demográfico de esta ex colonia portuguesa le posibilitan convertirse en un león africano que imite el camino que alguna vez trazaron los tigres asiáticos. El avance de Angola se enmarca dentro de un progresivo ascenso de la clase media que convertirá a África en uno de los mayores mercados del mundo. Sin embargo en un continente tan extenso no podemos homogeneizar y hay que tener en cuenta que los avances de los países serán dispares.

Hasta el momento las riquezas de África sirvieron para enriquecer a dictadores y multinacionales. El crecimiento es frágil si sólo se basa en la exportación de materias primas. Para la obtención de un futuro más próspero son fundamentales los cambios en la educación, formación, infraestructura así como las reformas políticas. La pacificación es fundamental si viene de la mano con la democratización y con transformaciones económicas a largo plazo. En África material no falta pero estará en los propios africanos aprovechar el potencial y poner al continente olvidado en un lugar digno. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Tres décadas en el poder

Guinea Ecuatorial afronta unas elecciones legislativas que nada cambiaran

---

Malabo, capital de este pequeño país africano, amaneció sitiada por miembros de las fuerzas de seguridad. En la Plaza de la Mujer se preveía una manifestación contra el presidente Teodoro Obiang Nguema, en el contexto de los comicios generales que se celebrarán el 26 de mayo. La convocatoria fue realizada por elPartido Democrático de la Justicia Social, un grupo de oposición que se encuentra en proceso de legalización y que no podrá participar de las elecciones.

---

En pocas semanas 290.000 habitantes de Guinea Ecuatorial acudirán a las urnas para renovar los 100 diputados de la Cámara de Representantes y 55 de los 75 senadores. El presidente Obiang instó a que se realice una campaña sin violencia y recordó que la carrera electoral debe ser una fiesta. El mandatario apeló al civismo y reconoció la invitación a observadores internacionales. El dictador sostiene que hasta el momento el proceso sigue un curso político natural y que no se han registrado grandes incidentes. Obiang solicita el voto por la coalición que reúne al gran Partido Democrático de Guinea Ecuatorial y a diez agrupaciones pequeñas. Sin embargo los comicios serán parte de un escenario armado para sostener esta dictadura de más de 34 años. Organizaciones como Human Right Watch denuncian constantemente serias violaciones de Derechos Humanos y libertades fundamentales en el país. La expulsión y amenazas a maestros y profesores, para reclamar el voto al oficialismo, son constantes.


Para mantener el orden y la paz que se vive en esta nación de África Subsahariana, el gobierno y la oposición acordaron en 2003 que las manifestaciones no debían estar sujetas a la autorización previa del régimen. Sin embargo el ejército armado con militares de todos los cuerpos de seguridad busca evitar la manifestación en la Plaza de la Mujer convocada por varios partidos de la oposición. Algunos de los organizadores han sido retenidos en sus domicilios y de otros, como Clara Nsegue Eyi, se desconoce el paradero. También ha habido detenciones como la del secretario general del Partido Unión Popular. El gobierno rechaza la concentración debido a que, según ellos, no se pueden celebrar actos políticos en este período preelectoral. Reporteros Sin Fronteras denuncian en los últimos días el bloqueo de las redes sociales y las páginas de Internet de la oposición, principalmente la del partido opositor Convergencia para la Democracia Social. El gobierno, acusado de acto de censura, atribuye la situación a un ataque informático de entidades exteriores.


Dos presidentes en 45 años de independencia


Guinea Ecuatorial se independizó de España en 1968 y desde aquel momento nunca tuvo unas elecciones libres, justas y democráticas. Su primer presidenteFrancisco Macías se declaró vitalicio y sólo fue derrocado por un golpe de Estado en agosto de 1979. La junta militar, encabezada por su sobrino Obiang, instauró un régimen militar totalitario que acosa y siembra el terror en sus ciudadanos. Este país de 1.2 millones de habitantes, principalmente cristianos, recién conoció la representación parlamentaria en la década del noventa. El Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, fundado por Obiang, posee el control monopólico de los fondos provenientes del petróleo, que hace tiempo sustituyó al cacao como principal fuente de ingreso. En todos los procesos electorales de esta nación se repite la misma situación: intimidaciones alegando intentos de golpe de Estado. Durante la campaña de los últimos comicios de 2009 se le negaron a los partidos el acceso igualitario a los medios de comunicación y el oficialismo logró un 95% de los votos.   


Con la excusa de una planificación para derrocarlo y terminar con su vida, el dictador Obiang instala un Estado de sitio en la capital y suprime los mítines en Bata, la ciudad más poblada. Las detenciones por motivos políticos, actos de acoso a opositores, falta de libertad de expresión, intimidación y restricciones a los observadores extranjeros, son características de la injerencia gubernamental en el proceso electoral. Guinea Ecuatorial se ubica en el lugar 166 de 179 países en lo que refiere a libertad de prensa. Además, cuando se acercan los comicios se limita Internet por el temor de sufrir la misma situación que los dictadores del norte del continente, en la denominada Primavera Árabe. Estas elecciones serán las primeras desde el referéndum en noviembre de 2011, en el cual se aprobaron con el 97% unas reformas constitucionales que ampliaron el poder de Obiang. Si bien el mandatario trata de alejarse de la imagen de dictador, los comicios en los que sólo participa su partido y una pequeña agrupación opositora dejan a las claras que Guinea Ecuatorial se encuentra lejos de la democracia. 

miércoles, 8 de mayo de 2013

Tensiones religiosas entre cristianos y musulmanes

Tanzania se enfrenta a un problema creciente en el continente africano
---
Un atentado contra una Iglesia Católica en la ciudad de Arusha, al norte del país, dejó como saldo tres victimas mortales. El episodio que causó 60 heridos se produjo tras el lanzamiento de un explosivo hacia el recinto del nuevo templo, que se preparaba para la misa inaugural y en donde se congregaba una gran multitud. Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado el hecho; la Policía arrestó nueve personas por la supuesta conexión con el ataque, cuatro de ellas extranjeras.  
---
El presidente de Tanzania, Jakaya Kikwete, visitó ayer a los familiares de las victimas tras regresar, antes de lo previsto, de una visita diplomática a Kuwait. El mandatario, en un encuentro con el representante del Vaticano Francisco Montecillo Padilla, prometió perseguir a los culpables. El nuncio se encontraba en la inauguración de la nueva iglesia en el norte del país pero salió ileso del ataque. Aún las autoridades no identificaron si el artefacto explosivo era improvisado o si era una bomba especializada. Testigos aseguraron que un individuo que conducía una motocicleta fue quien lanzó el objeto. Los sospechosos del atentado fueron detenidos cuando buscaban cruzar la frontera con Kenia; de los nueve, cuatro son extranjeros: tres ciudadanos de Emiratos Árabes Unidos y uno de Arabia Saudita. Los posibles culpables habían llegado hace una semana al país, aterrizando en un aeropuerto cercano a la localidad de Arusha. Esta ciudad se ubica cerca del emblemático monte de Kilimanjaro y es una zona habitada mayoritariamente por cristianos.  

El atentado incrementa las tensiones sectarias en este país del este de África. A comienzos de este año dos cristianos fueron asesinados en las islas de Zanzíbar, región semi autónoma con predominancia musulmana. Este hecho provocó diversos ataques contra religiosos islámicos y mezquitas. Esta nación de 45 millones de habitantes tiene tres grandes religiones: musulmana, cristiana y animista. La ex colonia alemana y británica se independizó en 1960 y cuatro años después alcanzó su Estado actual, tras la unión de Tanganika y Zanzíbar. Tanzania fue históricamente gobernada por Julius Nyere, quien a través de un partido único instauró una política de nacionalizaciones. El enfoque socialista apuntaba a una sociedad basada en la ayuda mutua. La caída de la economía a fines de los setenta derivó en la renuncia de Nyere en 1985 y la instauración de políticas cercanas al Fondo Monetario Internacional. Los países donantes comenzaron a exigir reformas neoliberales y un ajuste estructural del sistema, enfocándose en el libre comercio. 

Enfrentar problemas endémicos y actuales del continente

Tanzania fue noticia en los últimos meses, principalmente por la visita al país del nuevo presidente chino, Xi Jinping. China, mayor inversor del continente, firmó más de 15 acuerdos diplomáticos y comerciales con la nación africana. Se destaca la alianza para la construcción de infraestructura en Tanzania, en este caso una autopista y un puerto moderno. China requiere minerales y un mercado para colocar sus productos manufacturados, mientras que los africanos necesitan tecnología para el proceso de crecimiento. La buena economía del país, favorecida por los yacimientos de gas y petróleo, propició la aparición de un boom inmobiliario; aunque en marzo surgió la preocupación de la calidad de las construcciones tras el derrumbe de un edificio en la ciudad más grande del país, Dar es Salam. Semanas atrás, Tanzania también fue noticia en los medios ya que la Policía ocupó un poblado del sureste tras una revuelta campesina. La nación y su gobierno luchan constantemente para superar la inseguridad alimenticia en todas las regiones.

En Tanzania se celebran elecciones pluripartidistas bajo una democracia al estilo occidental, luego de ratificada la Constitución en 1992. El presidente Kikwete asumió en 2005 tras ganar los comicios con un 80% de aprobación y se convirtió en el tercer mandatario del Partido de la Revolución. Renovó su cargo en el 2010 con el 62% de las preferencias. El jefe de Estado alertó en estos días el peligro que supone para la nación los conflictos interreligiosos que se están produciendo. La división religiosa en África, como ocurre actualmente en Nigeria, puede complicar el futuro de Tanzania. Si bien geográficamente es lejano, el crecimiento del extremismo radical en la zona del Magreb es otro punto para prestar atención. Tanzania es uno de los países que aprovecha sus recursos naturales creando fondos especiales autónomos para administrar la riqueza energética y utilizarla para el desarrollo económico y social. Con un crecimiento del 7%, se convirtió en la segunda economía del este de África. Además, la explotación del turismo en diversas zonas del país, le permiten mayores ingresos. Tanzania intenta despegarse del hambre, un problema endémico de África, pero también deberá luchar contra los inconvenientes actuales como la tensión religiosa y el aumento del extremismo. 

martes, 7 de mayo de 2013

Histórica hegemonía partidaria

La coalición oficialista que ganó las elecciones en Malasia lleva 56 años en el poder
---
El Frente Nacional venció en los comicios generales celebradas el domingo 5 de mayo. El actual primer ministro, Najib Razak, retendrá su cargo al su partido alcanzar 133 de las 222 bancas del Parlamento. Este resultado es el peor de la historia de esta alianza conformada por 13 agrupaciones. La oposición, liderada por el carismático reformista Anwar Ibrahim, ofreció una dura resistencia y acusó al gobierno de fraude electoral.
---
Las elecciones tuvieron una participación record de 80% de los votantes registrados. El disgusto en los jóvenes motivó una alta concurrencia a una jornada que transcurrió sin mayores incidentes; el único hecho destacable es el enfrentamiento entre simpatizantes que tuvo como saldo tres personas heridas. Najib Razak, actual primer ministro, renovó por cinco años su cargo ante el rey Abdul Halim Muadzan en el Palacio Instana Negara. Razak, hijo de un antiguo mandatario, era el candidato de una coalición que tiene como principal agrupación a la Organización Nacional para la Unidad Malaya. Este hombre de 59 años, que ya no posee tanto poder dentro de su partido, tendrá un desafío a su liderazgo cuando en octubre se elijan las nuevas autoridades partidarias. El primer ministro apostó durante la campaña a la actual economía sólida, las reformas en torno a las políticas raciales y la inyección de dinero en beneficios sociales. El mandatario, que instó a la reconciliación nacional, buscará seguir adelante con las transformaciones económicas y las estrategias que favorecen a la mayoría étnica malaya.

El apoyo de la clase media al Frente Nacional mermó principalmente en las zonas urbanas. Ese caudal político fue aprovechado por la Alianza Popular (Pakatan Rakyat), que agrupa tres partidos políticos: Acción Democrática, Panislámico de Malasia y Justicialista Popular. Este grupo opositor obtuvo 89 escaños, siete bancas más que en las elecciones de 2008. Su líder Ibrahim acusó a las autoridades de distorsionar el resultado de la elección e hizo un llamado para protestar contra los comicios fraudulentos. Según la oposición hay evidencias de estafa en más de 30 distritos, correspondientes a denuncias de votantes fantasmas, retrasos en la apertura de colegios electorales, fallas en la tinta supuestamente indeleble y disturbios en los centros de votación. Ante esta situación, Ibrahim protestó ante la Comisión Electoral y convocó a una manifestación dentro de dos días en un estadio de la capital, Kuala Lumpur. Cabe destacar que los comicios fueron supervisados por 1.200 observadores regionales y que ciertas Organizaciones No Gubernamentales se negaron a reconocer el resultado hasta que no se investiguen los casos denunciados.

Cierto sector de la comunidad china retira el apoyo al oficialismo

Las elecciones del domingo eran las primeras en la historia del país en las cuales la coalición gobernante tenía posibilidad real de perder el poder. Los analistas consideraban que la jornada era una oportunidad única para que la oposición ofrezca una alternativa al gobierno. El Frente Nacional (Barisan Nasional) lidera Malasia desde la independencia en 1957, siendo de las coaliciones en el poder más longevas en el mundo. Esta agrupación venció en todas las elecciones y aportó los únicos seis mandatarios que tuvo esta nación musulmana de 28 millones de habitantes. Los comicios legislativos se celebraron tras la disolución del Parlamento hace un mes, en medio de una polarización preocupante. Durante la campaña electoral, la coalición gobernante había advertido de un posible caos, en caso de una victoria opositora. Si bien el mercado bursátil reaccionó con una subida al alza, el gobierno deberá trabajar en políticas moderadas para afrontar un panorama difícil ante el distanciamiento entre la población urbana y rural.  

Razak comenzará un nuevo mandato en una posición débil, ya que obtuvo siete escaños menos que en las últimas elecciones y quedó muy lejos de los 2/3 que buscaba el Frente Nacional. Una de las principales razones del fracaso electoral es la deserción de la comunidad china en la coalición oficialista. Una clara demostración es que el principal partido étnico chino dentro del Frente obtuvo menos de la mitad de escaños que en los últimos comicios. La comunidad china apoyó a la oposición por el compromiso en contra de la corrupción y las políticas raciales, que siempre favorecen a la etnia malaya. Es por ello que Razak deberá buscar la reconciliación nacional, enfrentando las futuras manifestaciones, censuradas por la ley,  y convenciendo a la población de un nuevo sistema que controle y reparta el poder. La alternancia en el gobierno es clave para la democracia pero esto no ocurre en un país que, a pesar de ello, logró un salto económico y en desarrollo muy importante. Surge la pregunta de si los logros se hubiesen podido obtener en un ambiente distinto al sistema democrático autoritario que rige en este Tigre Asiático. 

jueves, 2 de mayo de 2013

Tragedia made in Bangladesh

Semanas atrás la nación asiática vivió el peor accidente industrial de su historia
---
El 23 de abril se produjo el derrumbe de un edificio que albergaba fábricas textiles causando cientos de muertos, la mayoría de ellos obreros. La industria textil creció rápidamente en los últimos años, dándole trabajo a alrededor de 4 millones de personas en 200.000 instalaciones manufactureras. Los desastres, como el sucedido en la capital Dacca, ponen en debate la exigencia de una administración eficaz que inspeccione y ordene el sector para que no se produzcan este tipo de accidentes.
---
Los trabajos de rescate continúan nueve días después de un derrumbe que ya tiene confirmadas más de 400 víctimas. El edificio de ocho pisos, denominado Rana Plaza, albergaba más de 2.000 personas entre talleres, mercado y tiendas de electrónica. La Policía Industrial acusó a los dueños de ignorar las grietas del edificio y no paralizar las operaciones. Los sobrevivientes a la tragedia culparon a los capataces de obligarlos a trabajar cuando los trabajadores se negaban a ingresar al local en esas condiciones. El propietario Sohel Rana había construido ilegalmente tres pisos más, incrementando la carga y peligrando la fragilidad de la estructura. Los talleres textiles pertenecían a compañías internacionales como Primark, El Corte Inglés, Bon Marche, entre otras, que manufacturan prendas de vestir y tienen como clientes firmas conocidas: Wal-Mart, Benetton y Disney. Algunas de estas empresas ya anunciaron indemnizaciones para las familias de los fallecidos. Los edificios en donde se instalan estos talleres no poseen ventilación, carecen de extintores y de escaleras de emergencia. Allí los trabajadores (principalmente mujeres provenientes de zonas rurales) trabajan 54 horas a la semana sin agua potable y cobrando alrededor de 30 euros al mes.

Días después de la tragedia otras fábricas fueron asaltadas por los trabajadores y permanecieron cerradas durante ocho días. Las manifestaciones del 1° de mayo exigieron cambios y pena de muerte a los implicados en el accidente del 23 de abril. Ante ello la Policía tuvo que dispersar a la población con gases lacrimógenos, cañones de agua y balas de goma para poder mantener el orden. El derrumbe del edificio no fue un caso excepcional en Bangladesh. La nueva tragedia se produce cinco meses después del incendio en una fábrica que causó 111 muertos. En el último año se produjeron 700 sucesos de este tipo; los números de muertos y heridos parecen los de un conflicto armado. Empresarios corruptos como Sohel Rana abundan en el país, ya que las inspecciones gozan de un trato favorable en este tipo de industrias. La política está muy relacionada con el rubro textil, muchos diputados son propietarios de fábricas y un gran sector del Parlamento tiene interés en este sector. En el caso de Rana, detenido cuando intentaba huir hacia la India, es un dirigente local del partido gobernante Liga Awami.

La necesidad de una presión externa para lograr grandes cambios

Las multinacionales han arribado al país en la década del ochenta, tras la creación de las zonas de procesamiento de exportaciones, en donde no hay una legislación laboral firme y gozan de flexibilidad, tanto en alquileres como en el mantenimiento de las infraestructuras.las empresas. Estas marcas que pagan bajos salarios poseen exenciones fiscales y la posibilidad de importar materiales sin aranceles. Los débiles sindicatos denuncian las condiciones y abusos pero no logran cambiar la situación. En el último tiempo se han sucedido manifestaciones de trabajadores para reclamar aumentos de sueldos sin mayores consecuencias. El gobierno mira para otro lado y sólo actúa cuando se producen este tipo de catástrofes; en este caso se destituyó al alcalde del municipio, acusándolo de negligencia e inacción. Esta nación asiática de  160 millones de personas necesita de su industria textil para salir de la pobreza, debido que la misma genera el 80% de las exportaciones. Únicamente superado por China y desbancando a Vietnam, el sector manufacturero de Bangladesh es de los más importantes del mundo.

El desastre ocurrido en este país densamente poblado e independiente desde 1971, pone de manifiesto la situación de los talleres miseria. La industria textil supone el motor de crecimiento de un producto bruto interno que se expande al 6%. Las condiciones laborales y la falta de seguridad han levantado críticas contra las autoridades de la nación asiática y las multinacionales que operan allí. Las ONGs reprochan la corrupción del poder local mientras que el gobierno de la primera ministra Sheij Hasina reclama la responsabilidad social corporativa de las compañías internacionales. Desde el exterior se busca estimular barreras comerciales por las pésimas condiciones de trabajo. La Unión Europea, primer mercado de las manufacturas, amenaza con retirar el acceso preferencial, imponiendo también presión a las empresas para que fabriquen en condiciones más dignas. La actitud de los consumidores también puede ayudar a ejercer presión, como ocurrió en otras industrias en distintos lados del mundo. La muerte de casi 500 personas vuelve a poner el tema en el tapete, sin embargo la noticia con los días pasará y la situación se mantendrá igual en Bangladesh. 

viernes, 26 de abril de 2013

Violenta campaña electoral en Filipinas

Candidato provincial sufrió un ataque en el sur del país
---
Trece personas murieron y ocho resultaron heridas tras una emboscada contra una caravana electoral en la provincia de Lanao del Norte, al sur de Filipinas. El alcalde de Nunungan, Abdul Malik Manamparan, aliado de la coalición gobernante del presidente Benigno Aquino III, fue atacado por desconocidos fuertemente armados. El 13 de mayo se realizarán elecciones en el país para elegir doce senadores, 289 miembros de la Cámara Baja y 17.000 cargos locales.
---
El episodio registrado el jueves en la isla de Mindanao se registró cuando 15 hombres cortaron el paso de una comitiva que regresaba de un acto electoral. Los insurgentes mataron a la hija del alcalde Manamparan, quien apoya a su hijo tras no poder presentarse a los comicios. La Policía sospecha que el ataque fue planeado por un clan rival. El gobierno filipino condenó la violencia electoral de cara a los comicios de las próximas semanas y realizó un llamamiento a los políticos y partidarios a evitar conductas violentas. La administración central desplegó efectivos militares en la zona para prevenir una escalada de fanatismo político. Se estima que desde febrero, cuando se inició la campaña para las elecciones legislativas y regionales, murieron más de 60 personas y se produjeron más de 70 incidentes violentos. El crimen perpetuado contra esta caravana electoral recuerda los acontecimientos similares que se produjeron en los últimos años.

La peor matanza en la región fue en 2009 cuando 58 personas del clan Mangudadatu fueron asesinadas por la familia Ampatuan. Los poderosos clanes familiares poseen y contratan decenas de ejércitos privados, los cuales intentan ser frenados por el ejército nacional. Las rivalidades políticas o con respecto a la propiedad de la tierra son comunes en estas provincias de mayoría musulmana. El sur de Filipinas fue siempre característico por la lucha de las tropas gubernamentales contra los rebeldes musulmanes del Frente Moro de Liberación Islámica. Creado en 1984 esta organización separatista buscaba un Estado islámico independiente en el sur. En los últimos años también se dio el surgimiento de otros grupos radicales como Yemma Islamiya. En octubre del 2010 el presidente Benigno Aquino III firmó un acuerdo de paz histórico con el líder rebelde Ebrahim Murad. Los insurgentes, estimados en 12.000, se comprometieron a abandonar las armas a cambio del establecimiento de una región autónoma.   

El sur es la piedra en el zapato de la nación

El actual presidente de Filipinas Benigno Aquino asumió la jefatura de Estado representando al Partido Liberal y tras ganar las elecciones con un 42% de las preferencias. Aquino es hijo de la ex mandataria Corazón Aquino, quien lideró una revolución pacífica de 1986 a 1992, siendo una de las artífices de la caída de la dictadura de Ferdinand Marcos en 1983. Filipinas fue colonia española hasta 1898 cuando el territorio fue cedido a Estados Unidos, el cual le otorgó la independencia en 1946. Dos décadas después asumió el gobierno Marcos, aliado de los norteamericanos, que fue reelecto sucesivamente hasta que un amplio movimiento de protesta lo derrocó. En la década del noventa y con una nueva constitución, el presidente Fidel Ramos intentó acordar con los movimientos musulmanes del sur que surgieron durante el gobierno de Marcos. Sin embargo el fin de cuatro décadas de conflicto étnico, religioso y tribal llegó en los últimos años.

Filipinas es un país compuesto por más de 7000 islas con una población de 88 millones de personas, en su mayoría de religión católica. Los musulmanes de la región de Mindanao han luchado siempre por la autonomía, ya que la consideran su tierra natal desde antes que lleguen los españoles en el siglo XVI. La zona esta sumida en una pobreza profunda con la proliferación de armas ilegales, clanes políticos y señores de la guerra. Ello conlleva a un grave problema para el país. Esta nación, calificada como uno de los tigres asiáticos, posee fuertes capitales extranjeros provenientes de Estados Unidos y Japón. El potencial de su economía llama la atención de los inversionistas por el poco riesgo inflacionario, un alto crecimiento y los beneficios empresariales. Sin embargo hoy Filipinas afronta conflictos políticos en el sur del país. La cercanía de las próximas elecciones deriva en enfrentamientos entre candidatos locales y provinciales que solucionan a tiros sus disputas políticas. Sin lugar a dudas es un aspecto a mejorar en un país que apunta a la democracia y que se perfila como una potencia regional. 

viernes, 5 de abril de 2013

Malasia ante un posible cambio histórico

El Primer Ministro anunció la convocatoria a elecciones tras disolver el Parlamento
-----
Luego de la reunión  con el gabinete y la autorización del monarca, el gobierno malayo liderado por Najib Razak disolvió el Parlamento Federal. La comisión electoral anunciará en breve la fecha que se realizarán los comicios, estimados para fines de abril. La alianza gubernamental y la coalición opositora disputarán 222 escaños del poder legislativo federal y 555 asientos en las diferentes asambleas locales. Las elecciones podrían poner fin a 56 años de dominio del Frente Nacional.
-----
Razak, líder de la Organización Nacional para la Unidad Malaya (alianza mayoritaria de la coalición gobernante), tomó la decisión de adelantar las elecciones debido a los enfrentamientos con los partidos políticos de la oposición. La comisión electoral debe fijar la fecha de los comicios dentro de los próximos 60 días, elecciones que estaban previstas para fines de junio. El partido de gobierno deberá enfrentar a una gran coalición formada por tres partidos de la oposición, liderada por el ex vice primer ministro Anwar Ibrahim, acusado pero absuelto en 2008 por delito de sodomía. En las últimas elecciones legislativas en mayo de aquel año, el Frente Nacional perdió el 30% de los escaños y la mayoría de dos tercios que le permitía aprobar enmiendas institucionales. La popularidad de Razak viene cayendo desde el año pasado por la creciente división religiosa, principalmente la disconformidad de minorías no musulmanas.  

Un sondeo sobre la intención de voto realizado por la Universidad de Malasia pronosticó un 42% a la coalición gobernante y un 37% a la oposición. Se estiman que son 13.3 millones las personas inscriptas para votar en las próximas elecciones. Las últimas críticas al gobierno aluden a la corrupción, el alza en el costo de vida, la criminalidad y el lento ritmo de las reformas prometidas. La oposición, que controla cuatro de los trece estados, busca llevar adelante profundas reformas políticas, económicas y sociales. Agrupada en la alianza Pacto del Pueblo, consideran que llegó el momento de los grandes cambios en el tigre asiático. Durante su estancia en el poder, el Frente Nacional ha canalizado la riqueza nacional proveniente de la minoría china dominante hacia la mayoría de etnia malaya. Las últimas medidas intentando lograr nuevamente el apoyo de la población apuntaron hacia políticas para los pobres y la abolición de leyes de seguridad consideradas represivas.  

Una gran oportunidad para la oposición

El Frente Nacional (Barisan Nasional) es una alianza de agrupaciones que dirige al país desde 1957, año en que se independizó el país como monarquía constitucional. La salida de los británicos y la asunción de Rahman Putra como primer ministro, dieron inicio a la Federación Malasia. En 1965 luego de una serie de enfrentamientos con Indonesia, Singapur, que integraba el conglomerado, fue expulsada, quedando lo que hoy conocemos como Malasia. Este país de 28 millones de habitantes tuvo seis mandatarios en toda su historia. Mahatir Moahamed lideró al país desde 1981 al 2003, suspendiendo con frecuencia la actividad parlamentaria y diversificando la economía para atraer inversiones extranjeras. Los líderes de la Organización Nacional Malayos Unidos se han beneficiado de una nación en la que las manifestaciones públicas son ilegales  si no cuentan con un permiso explicito de las autoridades.   

El partido responsable de la gran bonanza del tigre malayo ganó las doce elecciones legislativas que se realizaron desde la independencia. Acusado de ser un régimen autoritario que se beneficia del sistema electoral, enfrentará este mes la supervivencia en el poder. La justificación del gobierno es la necesidad de mantener la convivencia entre las tres etnias mayoritarias de Asia: musulmanes, hindúes y chinos. Los analistas pronostican que los próximos comicios serán los más reñidos en la historia de Malasia. Sin dudas esta será una oportunidad única para los partidos de oposición. Deberá mostrar a la población una oferta alternativa viable hacia la democracia y la posibilidad de formar un gobierno responsable. El Frente Nacional sufre el desgaste en el poder, una coalición que bajo ribetes autoritarios ha lanzado el país hacia el mundo con enormes beneficios para su población. 

jueves, 5 de julio de 2012

El nuevo mundo de Asia Central


Las potencias como Rusia, China, Estados Unidos y la Unión Europea, le comienzan a dedicar a la región de Asia Central un espacio importante en su agenda, especialmente en términos económicos y estratégicos. En el continente asiático, los países desarrollados como Japón y Corea del Sur, el despegue de China e India, los avances de Singapur, Malasia, Tailandia e Indonesia, y la riqueza petrolera de Medio Oriente son temas analizados arduamente por la academia  pero ¿cuál es el abordaje que se hace de Asia Central? En este artículo nos proponemos presentar cinco repúblicas de la ex Unión Soviética: Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán. La región a la cual hacemos referencia es la menos favorecida del continente, principalmente por su geografía montañosa o desértica. Sin embargo, las riquezas naturales le brindan a futuro, una importancia clave en el comercio mundial.

Asia Central es una de las cinco partes en las que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) subdivide al continente que representa la tercera parte de la superficie terrestre del mundo. Allí es donde China está adquiriendo una gran jerarquía en materia comercial, casi igualando a Rusia, la otra potencia de la zona. Por su parte, Moscú busca defender sus intereses económicos, tanto por el acceso como por el control de los recursos energéticos. Mientras que Turquía y la Unión Europea no pierden de vista el crecimiento de estos países.

Cinco naciones con realidades distintas

En términos económicos, los cinco estados poseen aspectos similares pero no se presentan como uniformes. Kazajstán, noveno país en superficie en el mundo, se encuentra entre las primeras 50 economías. Uzbekistán y Turkmenistán se ubican alrededor del número 80, con un tamaño de economía equivalente a la de Ecuador. Kirguistán y Tayikistán son economías más pobres, de niveles africanos o apenas por encima de Haití.

Kazajstán es una de las economías más fuertes de la región gracias a sus enormes reservas de petróleo, gas, minerales y metales. El algodón, el trigo y la carne son sus otros productos locales. Uzbekistán, además de recursos petroleros y gasíferos, desarrolla la industria pesada (maquinaria agrícola), así como también la producción de arroz, trigo y algodón, al beneficiarse de un avanzado sistema de riego artificial. La explotación de oro blanco es otro de los rubros que caracterizan al país.

Turkmenistán también posee avances en petróleo y gas, aunque no cuenta con la logística necesaria para poder exportar su producción. Las plantaciones de algodón son fundamentales para una economía que lucha contra su clima desértico. El maíz y el arroz complementan los productos característicos del país. Por último, Kirguistán y Tayikistán son naciones de bajo desarrollo, dedicados a la actividad agrícola, sin grandes avances a nivel urbano e industrial.

 El contacto con el exterior

En términos de comercio exterior, Kazajstán, país de 15 millones de habitantes, se enfoca actualmente en la diversificación, apuntando al transporte, las telecomunicaciones, la petroquímica y al área farmacéutica. Este objetivo se debe a que el 60% de las exportaciones actuales son de petróleo o derivados. Kazajstán fue el primer país de la ex Unión Soviética en recibir el grado inversor y actualmente es país observador de la Organización Mundial del Comercio (OMC). En materia de exportación, China, con un 20% del mercado, es su principal comprador; Italia y Rusia le siguen en importancia. En materia de importación, Kazajstán se abastece de Rusia (43%), China (13%) y Alemania (6%), adquiriendo maquinaria y productos metálicos.

Uzbekistán exporta hidrocarburos, oro y algodón. Al igual que Kazajstán, China es su principal comprador con un 22% del mercado, mientras que Rusia y Turquía son sus otros dos grandes socios. Más de la mitad de las exportaciones de Uzbekistán van hacia esos tres países. En lo referente a las importaciones (maquinaria y productos alimenticios), las mismas provienen de Rusia, Corea del Sur y China. Turkmenistán, país que no integra la OMC ni es miembro observador de la misma, tiene un desarrollo menor, al tener las privatizaciones más limitadas. Las exportaciones también tienen como primer destino China, que casi alcanzan el 30%, mientras que otros destacados socios son Turquía y Emiratos Árabes. Los productos que más adquiere del exterior (maquinaria y químicos) provienen de Rusia, Turquía y China.

En lo que refiere a los principales rubros exportables, Kazajstán se ubica dentro de las 20 naciones con mayor venta de petróleo. Con respecto al gas natural, Turkmenistán se posiciona en el lugar 14, mientras que tanto Uzbekistán como Kazajstán entran entre los primeros treinta exportadores. El algodón, otro rubro importante en Asia Central, es exportado por los tres países (que se ubican dentro de los 20 mayores vendedores), destacándose Uzbekistán por ser el quinto mayor proveedor del mundo.

Zona estratégica y desarrollo en conjunto

Como lo muestran los números, China se posiciona de gran manera en este juego estratégico comercial. El oleoducto que desde 2009 conecta el noroeste de China con Kazajstán, así como los dos gasoductos desde Turkmenistán y Kazajstán, han sido fundamentales para el comercio entre Asia Central y China. En este escenario, Rusia pelea a dos frentes buscando por un lado frenar la influencia de China en estos países y por el otro evitando la competencia que significa Asia Central para sus exportaciones energéticas a Europa. 

Turquía es otro país que gana influencia en los últimos años por ser la nación que conecta Europa con esta zona del mundo. El comercio ha crecido a través de gasoductos u oleoductos que ligan sus ciudades con el Mar Caspio (vía Georgia y Azerbaiyán). Mientras tanto, la Unión Europea observa en Asia Central una región de donde puede acceder al gas natural (que mayoritariamente proviene de Rusia) para sustituir o diversificar sus proveedores.

Los esfuerzos en conjunto para lograr un desarrollo económico se pueden observar en la Cooperación Económica Regional de Asia Central (CAREC, por sus siglas en inglés), programa del Banco de Desarrollo Asiático de las cinco repúblicas de Asia Central, sumado a China, Azerbaiján, Afganistán, Mongolia y Pakistán. Los objetivos del mismo son promover la cooperación en la creación de corredores de transporte, optimizar las relaciones energéticas, incentivar la apertura del comercio y el ingreso de los países a la OMC.

Hoy no podemos afirmar que Asia Central sea una zona clave de la economía global. Las miradas se encuentran en China, India y el Sudeste Asiático, pero aquellos que ven más allá están descubriendo una región productora y exportadora de energía. Su ubicación, al ser un espacio de tránsito de mercancías entre Europa y Asia Oriental, le brinda un valor estratégico en el comercio mundial. Seguramente su potencial como región crezca a partir del momento en que la infraestructura permita una mejor y rápida circulación de los productos.  Es por ello que consideramos interesante comenzar a conocer un nuevo mundo, el de Asia Central.

jueves, 14 de junio de 2012

Corea del Sur: la política comercial y una oportunidad para América Latina


Asia sigue siendo en este 2012 una región del mundo a la que debemos prestar atención, tanto por su crecimiento económico como por las posibilidades que brinda para los países subdesarrollados. Hace diez años Corea del Sur planteó una hoja de ruta para promocionar el comercio y mejorar su economía. La entrada en vigor - a mediados de marzo - de un extenso Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, marca un momento clave en la política comercial de una economía que se ubica entre las primeras quince del planeta. Corea del Sur no sólo debe ser vista como ejemplo a seguir sino como una oportunidad que se presenta para América Latina.

El mayor de los famosos “Tigres Asiáticos” fue siempre objeto de estudio por el conflicto con su vecina Corea del Norte y por el desarrollo económico alcanzado en la década del setenta. “El milagro del Río Han” es como denominan los coreanos a un proceso que los catapultó hacia una economía desarrollada. Con 48 millones de habitantes - población muy similar a la de Colombia -  y una superficie relativamente pequeña - menor a Cuba -, Corea del Sur alcanza un Producto Bruto Interno (PBI) per cápita de 20.000 dólares. Su capital, Seúl, es uno de los centros financieros más grandes de Asia, siendo también una de las ciudades más poderosas según la revista Forbes. La importancia de este país a nivel mundial se ve reflejada en su participación en el G-20, organismo en el cual se deciden los principales lineamientos del sistema financiero internacional.

La combinación entre una estrategia de promoción de exportaciones y una política de sustitución de importaciones fue trascendental para el despegue de la economía. Altos niveles de protección a los productos “hechos en casa” (textiles, muebles y calzados) y bajas tarifas a las materias primas necesarias para fabricar. La creación de conglomerados de empresas, denominados “Chaebol”, fue una propuesta inteligente que permitió el desarrollo de ciertas áreas de la economía. Con el correr de las décadas, debido al crecimiento de China y de los países del sudeste asiático, Corea se vio obligada a dar mayor preponderancia a la electrónica. En cambio disminuyó la importancia del sector agrícola y ganadero, siendo efímero su porcentaje en el PBI.

El rumbo de la economía varió considerablemente en los años noventa. El gobierno redujo su participación y el sector automotriz se consolidó como clave en el desarrollo del país. La inversión en educación permitió el crecimiento de la industria electrónica que hoy representa alrededor del 25% de las exportaciones del país. Teléfonos móviles, chips de memoria y televisores digitales son algunos de los productos más vendidos. Asimismo, la industria química y la construcción naval, al tener en Ulsan los astilleros más grandes del mundo, son otras dos áreas fuertes de la economía. En lo que refiere a la importación, Corea del Sur adquiere materias primas, principalmente petróleo y combustibles. Además se nutre de componentes electrónicos para sus productos de exportación, así como de maquinaria mecánica y siderúrgica (sector primordial para la producción de automóviles y barcos).

Actualmente China, Estados Unidos y Japón son los principales socios de Corea del Sur. Históricamente los destinos de las exportaciones fueron países desarrollados pero los tratados firmados ampliaron el espectro y brindaron mayor importancia a mercados emergentes: el sudeste asiático y América Latina. En el año 2003 el gobierno de Roh Moo Hyun planteó una estrategia denominada “Promotion Roadmap”. Para ampliar los destinos de las exportaciones se calificaron objetivos de corto, mediano y largo plazo. Dicho plan permitió la firma del TLC con Chile en 2004, con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y Singapur en 2006 y un año después con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). En 2008 el mandatario Lee Myung Bak aceleró la construcción de una red global de TLC,  promoviendo tratados no previstos en la hoja de ruta original. En este sentido ya funcionan los acuerdos con India, Perú y la Unión Europea. Además están avanzadas las negociaciones con Australia, Colombia y Turquía. El objetivo a mediano plazo es poder alcanzar TLC con México, Mercosur, China, Centroamérica y determinados países de Asia.

El 15 de marzo entró en vigor el TLC con Estados Unidos suscrito en 2007 y demorado en ambos parlamentos hasta el 2011. Son recordados los enfrentamientos (con gases lacrimógenos incluidos) entre parlamentarios surcoreanos, en noviembre del año pasado, cuando se aprobó el acuerdo. Este tratado es el primero de Estados Unidos con una potencia asiática y es considerado el más grande firmado por el gigante norteamericano desde el suscrito en 1994 con Canadá y México (NAFTA). El TLC generó preocupaciones en ambos países firmantes, principalmente en aquellos sectores que se pueden ver perjudicados: el agrícola en Corea del Sur y el automotriz en Estados Unidos. Sin embargo la eliminación de tarifas y barreras del 80% de los productos prevén un beneficio a nivel global. El acuerdo permitirá que en diez años el 98% del comercio ingrese libre de impuestos. Con este acceso al mercado norteamericano, Corea del Sur adquiere una ventaja frente a sus competidores China y Japón en diferentes áreas: electrónica, automotriz y manufacturera. A contraparte cede en el sector agrícola, el cual hace tiempo perdió peso en el “Tigre Asiático”.

Como decíamos anteriormente, Corea del Sur apuntó hacia América Latina en la búsqueda de ampliar mercados de exportación. Chile y Perú fueron los primeros en “recoger el guante” y acordar tratados que permitan un mayor flujo e intercambio comercial. Actualmente Colombia negocia su TLC que aún se encuentra trabado por los sectores más conflictivos: automotriz y cárnico. México intenta rever su estrategia luego que las conversaciones se suspendieran en 2008 y los países de Centroamérica crearon una ronda de análisis para una futura negociación.

Con respecto al MERCOSUR el estudio conjunto se lanzó hace nueve años. Los avances no han sido sustanciales aunque es parte de la agenda del organismo. Las trabas, más que nada de Brasil y Argentina por el sector automotriz, dificultan la confirmación de un tratado a corto plazo. En lo que refiere a Uruguay, Corea del Sur ha manifestado su intención de firmar aunque sea un acuerdo bilateral.

El gobierno de Corea del Sur tiene claro que no puede quedarse atrás con respecto a sus competidores: China, Japón y el sudeste asiático. Su vecindario ha crecido mucho en la última década y de querer mantenerse como una economía líder, el “Tigre Asiático” deberá seguir tejiendo relaciones económicas con distintas zonas del mundo. En este sentido es que la política comercial surcoreana ofrece una oportunidad de entrada y una invitación al mercado asiático, tanto para Uruguay como para el resto de los países latinoamericanos. Chile y Perú ya aceptaron el desafío, Colombia se encamina hacia ello ¿no es hora que el resto tome la misma postura?.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Singapur: la puerta de entrada a Asia


En Asia Oriental, al igual que en las distintas regiones geográficas del mundo, se pueden agrupar los países según sus principales características. China es el gigante que crece rápidamente; Indonesia, Malasia, Filipinas, Tailandia y quizás Vietnam, son las potentes economías emergentes. Mientras que Laos, Camboya y Myanmar no han podido, hasta el momento, superar una pobreza crónica. El mapa se completa con el primermundista Japón y con los famosos “tigres asiáticos”. El estudio de Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur no es nuevo, pero siempre es interesante conocer su realidad. Luego de cuarenta años de reformas, Singapur se destaca por su interacción con un vecindario tercermundista.

La excolonia británica, que alcanzó su independencia en 1965 luego de separarse de la Federación de Malasia, es una ciudad-estado de un tamaño cercano al de Montevideo, pero con más del triple de población (4.7 millones de personas). Desde un comienzo, el régimen hibrido que gobierna Singapur (que combina democracia con autoritarismo) se propuso metas de primer mundo. Sin lugar a dudas lo logró con creces: en cuarenta años mejoró su Producto Bruto Interno (PBI) per capita de 500 dólares en uno que hoy ronda los 50.000.

Una recorrida por esta diminuta nación permite observar claramente que Singapur es de las naciones más globalizadas del mundo.  La tecnología inunda las calles del City Center, siendo un claro ejemplo los peajes electrónicos que se cobran por circular a determinadas horas. La arquitectura y el centro financiero en la bahía se encuentran rodeados por el gran puerto que da a las costas del estrecho que lleva el nombre del país. Las distintas zonas de esta nación se completan con barrios en donde predominan los complejos habitacionales estatales, organizados por Vivienda y la Junta de Desarrollo del gobierno nacional.
            
El Estado tuvo un rol central desde el comienzo de las reformas, el país avanzó hacia una economía de mercado con disposiciones planificadoras. La estrategia productiva se centró en las actividades multinacionales, buscando atraer matrices de las principales empresas a nivel mundial. Hoy en día, Singapur es el cuarto centro financiero del mundo, donde las finanzas representan un 25% del PBI. El pequeño país es líder en servicios portuarios y posee el segundo puerto de mayor trafico de contenedores, con un movimiento de 28.4 millones de TEU (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies). En comparación, el puerto latinoamericano con más tráfico es Santos, en Brasil, con 1.8 millones. 

Con un territorio sin agricultura y carente de recursos naturales, la única opción viable para Singapur fue la innovación. Las políticas educativas (incentivando una población que lea y entienda más de un idioma),  la capacitación científica, técnica y el enfoque en la administración de empresas, son aspectos fundamentales para haber obtenido los resultados actuales. En el Índice Global de Innovación, que mide el ambiente y los logros reales de la misma, se ubica tercero. Con respecto a la facilidad para hacer negocios, lidera el ranking de Doing Business elaborado por el Banco Mundial. Como si fuera poco, ocupa el segundo lugar en el Índice de Competitividad Global, siendo uno de los países que brinda más altos niveles de prosperidad a sus ciudadanos.

Gracias a su apertura económica, Singapur se ha convertido en un centro de almacenaje y redistribución de mercaderías en la región. La exportación de manufacturas domesticas y la prestación de servicios internacionales bancarios, de transporte y comunicaciones (siendo uno de los principales exportadores de sistemas de control para aeropuertos y puertos) son claves para entender este modelo.

El comercio exterior es fundamental en el desarrollo económico de un país que produce para el resto del mundo. Su economía depende básicamente de  las exportaciones, la electrónica, productos farmacéuticos y lo que se denomina tecnología de la información. Singapur es un gran exportador de discos duros y otras piezas de computadoras. Como miembro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) comparte una tarifa preferencial común con el resto de los integrantes, reservándose ítems como el petróleo, vehículos y tabaco entre otros. La política comercial le permite poseer mercados diversificados y no depender de fluctuaciones de los vecinos. Malasia (11%), Hong Kong (11%), China (10%), Indonesia (9%) y Estados Unidos (6%) son sus mayores compradores. Con respecto a los proveedores, sus socios son similares: Malasia (11%), Estados Unidos (11%), China (10%) y Japón (7%), siendo los productos  minerales, químicos, alimenticios y de consumo, los principales rubros de importación.

El primer Tratado de Libre Comercio (TLC) fue el área de negocios acordada con la ASEAN en 1993. A posteriori, Singapur firmó 18 acuerdos regionales y bilaterales con 24 países. Los tratados permiten que esta ciudad - estado esté intercomunicada con su región, incluyendo potencias (China e India), países desarrollados (Japón, Corea, Australia y Nueva Zelanda) y el vecindario más cercano (Malasia, Indonesia y Tailandia, entre otros). La política comercial no se ha quedado allí: apuntando hacia el pacífico, firmó acuerdos con Panamá, Perú, Chile y Estados Unidos, a los que se le pueden sumar México y Canadá, con quienes se encuentra en etapa de negociaciones.

Singapur saca provecho de una zona del mundo que ha entendido las ventajas del regionalismo. El denominado triangulo de crecimiento subregional es un ejemplo de ello, combinando gobiernos y el sector privado. Singapur, el estado malayo de Johor (que limita con la isla), y la isla Riau de Indonesia han establecido contratos para trabajar conjuntamente. De esa manera, el gobierno puede brindar a sus inversores un espacio en donde las empresas puedan acceder a mano de obra más barata y menores costos para las industrias.

Las naciones tercermundistas buscan justificar su desarrollo moderado por las características propias de su economía, cultura de su población o por su vecindario. En cuarenta años, una nación diminuta y sin recursos naturales logró convertirse en un lugar muy codiciado para vivir. Tomar países como ejemplo o modelo es una tarea complicada, ya que no se pueden transpolar circunstancias. Lo que sí podemos imitar es la forma de entender el progreso; “nosotros decidimos que seríamos un oasis en una región de tercer mundo” fue como lo definió el ex ministro Lee Kwan Yew. Singapur se convirtió de esta manera en un centro regional de referencia, la puerta de entrada al fascinante mundo asiático.