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lunes, 1 de abril de 2013

Al Bachir dejará de ser el presidente de Sudán en 2015

En un discurso ante el parlamento el mandatario anunció el comienzo de un nuevo diálogo nacional
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Este lunes el presidente de Sudán, Omar Hasan Al Bachir, comunicó la puesta en libertad de todos los presos políticos del país. La medida busca preparar el diálogo entre todos los partidos para redactar una nueva constitución. El mandatario se comprometió a proteger las libertades públicas invitando a todos sin excepciones a participar en el proceso político, incluso a los grupos armados. En una entrevista la semana pasada, Al Bachir informó que no se presentará a las próximas elecciones presidenciales previstas para 2015.    
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El anuncio de la liberación de los presos políticos se enmarca dentro de una serie de pasos adoptados en las últimas semanas que buscan la distensión del país. El régimen musulmán de Al Bachir, llevado adelante por su Partido del Congreso Nacional, intenta superar la inestabilidad política histórica de Sudán a través de la elaboración de una nueva Carta Magna. Su gobierno ha perdido fuerza en los últimos años por la caída de los ingresos por petróleo causados por la secesión del sur. Al Bachir, ganador de los comicios en 2010 boicoteados por la oposición, viajará a Sudán del Sur para reforzar los lazos bilaterales. Este será su primer viaje al vecino país desde la independencia de este último. Ambas naciones firmaron en marzo convenios para reanudar la producción y exportación de petróleo. Los tratados de Adis Abeba también dan inicios a los acuerdos de seguridad, el desarrollo de una zona desmilitarizada y la renuncia al apoyo de grupos rebeldes. 

La desigualdad y exclusión histórica en el país generaron la marginación de las zonas periféricas de Sudán causando diversos dolores de cabeza al gobierno de turno. El año pasado, debido a las carencias de la población, se registraron protestas de diferente intensidad para pedir la caída del régimen de Al Bachir, las cuales fueron reprimidas por las autoridades. Dos son los frentes que se abrieron en la última década. El primero se debió a la revuelta de las minorías africanas no árabes en la región de Darfur. En 2003 los rebeldes atacaron al gobierno de Jartum, capital del país, acusándolos de oprimir a la población negra en favor de los musulmanes. Al Bachir respondió con una dura represión militar que el Tribunal Penal Internacional de La Haya catalogó como de limpieza étnica. El segundo conflicto que afrontó el gobierno es el histórico enfrentamiento con el sur. Dicha guerra finalizó en 2005 tras la firma de un acuerdo que estableció la autonomía por seis años y la secesión en 2011, creándose Sudán del Sur. En enero de aquel año, una mayoría aplastante del 98% de los sudaneses del sur votó la separación de estas regiones católicas y animistas.   

Cambio de líder para ingresar en una nueva fase del país

La guerra civil en el sur de Sudán comenzó en la década del cincuenta, incluso antes de la independencia del país. Británicos y egipcios dejaron un Sudán que se embarcó en un duro conflicto hasta 1972. El enfrentamiento entre el gobierno y los estados del sur se retomó diez años después. En 1989 un golpe de estado trajo la caída de Sadiq Al Mahdi, líder del Partido Umma y ganador de las últimas elecciones multipartidistas. El suceso derivó en el nombramiento de Al Bachir como líder de Sudán, que en su condición de hombre fuerte de la junta militar fue designado presidente en 1993. Este gobernante que lleva veinte años en el poder es acusado y posee dos órdenes de arresto por genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad por los sucesos de Darfur. Debido a ello el gobernante solo se moviliza por los países de la Unión Africana, los cuales se comprometieron a no arrestarlo. Mientras tanto el mundo sigue observando como este genocida gobierna tranquilamente su país, incluso entablando relaciones con las naciones vecinas y firmando diversos tratados económicos.   

Sudán era el país más grande del continente africano hasta la secesión del Sur. Las divisiones históricas internas no solo envuelven temas religiosos, como la rivalidad de musulmanes y las etnias negras, sino que también se deben a los recursos naturales, principalmente el petróleo y el agua. Esto también implica intereses de potencias como China que se observan en el apoyo brindado a Jartum para la construcción de refinerías. El gigante asiático es el principal receptor del crudo sudanés. Una salida pacífica a los conflictos fronterizos con Sudán del Sur es fundamental debido a que los oleoductos atraviesan el territorio norte. La renovación del gobierno en Jartum es clave para cambiar las caras de las negociaciones y que no compartan la mesa antiguos rivales de guerra. La preparación de un ambiente que garantice las libertades de todos los individuos y grupos del país deberá finalizar con la celebración de unas elecciones multipartidistas en 2015 que den un vuelco histórico a Sudán.

martes, 5 de marzo de 2013

Kenia eligió nuevo presidente


El resultado provisional le otorga la victoria a Uhuru Kenyatta con el 55 % de los votos, superando por 15 puntos a Rail Odinga
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Luego de una jornada electoral con largas colas y una participación del 70%, Kenya eligió su futuro presidente por cinco años. Kenyatta sustituirá al actual mandatario, Mwai Kibaki, el cual estaba impedido de presentarse a una segunda reelección. La elección en este país de más de 34 millones de habitantes renovó por completo todo el aparato administrativo y gubernamental. Los comicios tuvieron hechos aislados de violencia aunque la tensión permanece por el recuerdo de la masacre de 2008. Los candidatos han realizado arduas campañas de sensibilización contra la violencia para evitar cualquier enfrentamiento luego que los resultados sean publicados.
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Las elecciones enfrentaban ocho candidaturas a conquistar el gobierno, sin embargo eran dos los aspirantes que tenían posibilidades de convertirse en el cuarto presidente del país. Uhuru Kenyatta, viceprimer ministro actual es el líder del partido Alianza Nacional y ministro de comercio y finanzas de Kibaki. Hijo del primer presidente de Kenia (considerado el padre de la patria), logró un pacto electoral uniendo a los dos mayores tribus del país: Kikuyu y Kalenjin. Al alcanzar un porcentaje mayor al 50%, Kenyatta uno de los hombres más ricos de su nación, evitó una segunda vuelta obteniendo una ventaja mayor a lo que pronosticaban las encuestas. En el mundo es conocido al ser imputado ante la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes contra la humanidad, acusado de orquestar y financiar la matanza post electoral de 2008 en la que murieron 1300 personas. El juicio empezará en agosto con él ocupando el cargo de presidente de Kenia. 

El mayor contrincante de Kenyatta fue Rail Odinga, hijo de un dirigente independentista. Actual Primer Ministro lideró el Movimiento Democrático Naranja que forma parte de la Coalición de Reformas y Democracia. Con muchos años de experiencia en política, Odinga estuvo en el exilio por un intento de golpe de estado. Caracterizado por un discurso populista se presentaba como un socialdemócrata en busca de un capitalismo humano.  Este ha sido su tercer intento fallido en las elecciones ya que perdió en 1997 y en 2007.  El tercer candidato, Musalia Mudavadi, obtuvo 2,75% de los votos, mientras que el resto no consiguió superar el 1%.  Las elecciones se realizaron en un marco pacífico comparado con las anteriores, sin embargo en la jornada electoral 17 personas perdieron la vida tras los enfrentamientos entre la policía y asaltantes en la ciudad de Mombasa. Allí se produjeron dos violentos ataques atribuidos al grupo separatista Consejo Republicano de Mombasa (CRM).              

Incertidumbre para occidente tras elección de Kenyatta

Kenia busca dejar atrás cinco años de disputas intertribales, creciente desempleo y escándalos de corrupción. Luego de las últimas elecciones en 2007 se produjeron enfrentamientos entre los partidarios de Odinga de la etnia Luo que salieron a las calles a pedir justicia, acusando de fraude electoral al partido ganador de Kibaki. Los crímenes contra los partidarios derivaron en fuertes luchas tribales. Luego de la matanza se acordó un gobierno de coalición. Las figuras políticas en esta ex colonia inglesa no son muchas. Kenia tuvo tan solo tres presidentes desde su independencia en 1964. Jomo Kenyatta, padre del ganador, dirigió al país del 64 al 78. Su sucesor fue Daniel Arap Moi el cual instaló un régimen de partido único, lo cual provocó la suspensión de la ayuda humanitaria por parte de Estados Unidos. Las presiones internacionales obligaron a restaurar una nación pluripartidista hasta 2002 cuando le dejó el poder a Kibaki.

El objetivo del futuro presidente debe ser la reconstrucción de la imagen del país. Kenia es un centro regional económico y diplomático del este de África. El crecimiento de 4% en el último año así como la revitalización de la industria turística le posibilitan consolidarse en lo económico. En materia de política exterior, Kenya es un aliado vital para occidente en la lucha contra el extremismo islamita en la región. Al ser uno de los países más estable y desarrollado del continente, las potencias miran con atención el desenlace político. En un principio se ve con recelo al ganador Kenyatta, principalmente por las acusaciones que pesan en su contra. Habrá que ver hacia que lado se inclina su gobierno y como reacciona occidente ante su elección democrática.

lunes, 30 de mayo de 2011

Ultranacionalistas serbios protestan por la detención de Mladic

La futura extradición al Tribunal de la Haya del acusado por crímenes de lesa humanidad, Ratko Mladic, le permitirá a Serbia el ingreso a la Unión Europea.


En la capital de Serbia, Belgrado, se produjeron enfrentamientos entre la Policía y miles de manifestantes que protestan por la detención del ex general serbio-bosnio. El 26 de mayo unidades especiales del gobierno de Boris Tadic habían detenido y sometido a Mladic al Tribunal Especial de Belgrado. Luego que se le presentaron los cargos del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), su defensa tendrá hasta mañana para apelar contra la extradición.

Ratko Mladic fue nombrado en 1992 como el comandante del Ejército de la República Serbia. A partir de allí y luego del referéndum que proclamó la República de Bosnia y Herzegovina comenzó con el bloqueo de la ciudad de Sarajevo. Uno de los cargos que se presentaron por parte del TPIY refiere a dicha etapa, por los ataques a civiles en la capital de Bosnia-Herzegovina. Durante cuatro años el Ejército de Mladic dominó Sarajevo dejando en la misma más de 10.000 muertos. Respondiendo a Radovan Karadzic, presidente de la República Srpska, el militar conquistó la zona de Srebrenica en 1995, que se encontraba custodiada por cascos azules de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Durante una de las operaciones militares en julio de dicho año, sus tropas bombardearon la localidad y asesinaron a 8.000 varones musulmanes, lo que se denominó “Genocidio de Srebrenica”.

Finalizada la Guerra de Bosnia, por los Acuerdos de Dayton, Mladic se retiró como militar y se radicó en Belgrado, protegido por el gobierno de Slodoban Milosevic. Este último fue posteriormente enjuiciado por crímenes de guerra, falleciendo en 2002 en la cárcel de La Haya. Ante la caída de Milosevic, Mladic se esconde en Montenegro bajo la protección del ejército. El TPIY, creado por el Consejo de Seguridad para enjuiciar a los responsables de las violaciones perpetradas en el territorio de la ex yugoeslavia desde 1991, acusó al general de genocidio, crímenes contra la humanidad y violaciones de las leyes y costumbres de guerra. Este Tribunal, actualmente presidido por el juez Patrick Lipton, fue el encargado de juzgar a Milosevic y a Karadzic, localizado y arrestado por el gobierno actual de Boris Tadic en 2008.

Uno de los desafíos del presidente Tadic, que lleva más de diez años en el cargo, es la adhesión de Serbia a la Unión Europea (UE), lo que le permitiría entrar en la organización europea por excelencia y contar con ventajas a nivel económico y político para el progreso de su país. Su inclusión en la UE se encontraba supeditada a la colaboración con los Tribunales de la Haya, por lo cual tanto la extradición de Karadzic, como el proceso que se lleva acabo con Mladic, juegan un papel fundamental en una futura firma de acuerdos de asociación definitivos. La oposición interna del ultranacionalista Partido Radical Serbio, el cual perdió la segunda vuelta de las elecciones en 2008, no ha frenado al presidente. La entrega de este genocida no sólo cubre con un deber moral del gobierno serbio sino que coloca a su país muy cerca del continente europeo.